Enclavada en Paraje Altamira, en pleno Valle de Uco, la bodega de Familia Zuccardi es tan conocida por sus vinos como por su edificio de piedra, hormigón y agua pensado para dialogar con el paisaje de la cordillera.

El foco está puesto en expresar el suelo de cada parcela, con vinificaciones en piezas de hormigón. La experiencia suele incluir la recorrida por la bodega, degustaciones y una propuesta gastronómica muy valorada frente a los Andes.