Cómo llegar
El aeropuerto El Plumerillo está a unos 20 minutos del centro, con vuelos directos desde Buenos Aires, Córdoba y algunas ciudades de Chile y Brasil. Si venís por tierra, la terminal de ómnibus queda pegada al centro y llegan micros de todo el país.
Cómo moverse
Por el centro se camina fácil: las cuadras son cortas y las veredas van bajo árboles. Para bodegas y montaña conviene auto (alquilado o remís) o una excursión. Si vas a degustar vino, no manejes: los traslados privados son la norma y las bodegas están acostumbradas.
La siesta existe
Entre las 13 y las 17 muchos comercios cierran, sobre todo fuera del microcentro. No es que la ciudad esté rota: es la siesta. La vida vuelve a la tarde y se cena tarde, rara vez antes de las 21.
El agua y las acequias
Vas a ver zanjas con agua a los costados de casi todas las calles: son las acequias, el sistema de riego que mantiene vivos los árboles de una ciudad construida sobre un desierto. Ojo al bajar del auto de noche: el clásico tropiezo mendocino es ese.
Sol y altura
El clima es seco y el sol pega fuerte todo el año. Protector solar, gorra y agua son básicos, incluso en invierno. Si subís a alta montaña, sumá abrigo: el clima cambia rápido pasando Potrerillos.
Reservas
Las bodegas trabajan casi siempre con reserva previa, incluso para una degustación corta. Los restaurantes conocidos también se llenan, sobre todo los findes y en Vendimia. Escribir un par de días antes alcanza en general.
Cuándo venir
No hay una época mala: cambia el plan. Esta es la versión corta.
Verano
Alta montaña abierta, piletas y noches largas. Calor de día, fresco de noche.
Otoño
La Vendimia y los viñedos dorados. Una linda época para venir.
Invierno
Nieve en Penitentes y Vallecitos, vino junto al fuego. Días soleados y secos.
Primavera
Todo florece: bici entre viñedos y trekking suave.
¿Ya sabés qué querés hacer?
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